LA
DOCTRINA DE LA DEPRAVACIÓN TOTAL DEL HOMBRE
A continuar, es muy importante que tenemos presente
que tratamos con el estado y la condición espirituales del
hombre; y la razón
que debemos hacer eso es porque somos tan propensos a tratar de
racionalizar lo
qué el hombre es como pecador.
La próxima observación que hacemos con
respecto a esta
doctrina es la verdad humillante de la Inhabilidad Total del Hombre que
es
inherente a la doctrina de la Depravación Total del Hombre. Esto
debe ser así
porque ya que el TODO del hombre que consiste de cada facultad que el
hombre
tiene es depravado totalmente debido al poder del pecado; y por lo
tanto, el
hombre está bajo el control total del pecado y así que es
incapaz de hacer algo
acerca de ello, o de hacer cualquier cosa contrario al pecado. Eso es
porque la
naturaleza del hombre es pecaminosa y puede sólo hacer lo que es
según su
naturaleza. Aún su tal-llamado "libre albedrío" del cual
muchos se
jactan es sólo "libre" a su naturaleza pecaminosa. En otras
palabras,
el albedrío y cada otra de las facultades del hombre es "libre"
para hacer
cualquier cosa que él escoge, pero él puede sólo
"escoger" lo que es
compatible y agradable a su naturaleza pecaminosa. Esto es lo que
quiere decir
Job cuando pregunta, "¿Quién hará
limpio de inmundo? Nadie" (14:4). Para ponerlo de esta manera:
¿Qué
puede producir el pecador sino el pecado porque no hay nada más
que él puede
sacar de su suciedad; porque "no hay
quien haga lo bueno, no hay ni aun uno" (Romanos 3:12),
¡absolutamente
ninguna persona! Jeremías agrega aún más: “¿Mudará
el negro su pellejo, y el leopardo sus manchas? Así
también podréis vosotros
hacer bien, estando habituados á hacer mal" (13:23). La
imposibilidad
de un pecador en poder hacer lo bueno en contrario de su naturaleza
pecaminosa
es probada por el hecho que uno no puede cambiar el color de su piel,
como ni
como un leopardo puede cambiar sus manchas a las rayas de un tigre.
"¡Espera un minuto! ¿Estas diciendo que todo
lo
que hacemos, incluyendo cualquier "bien" que hacemos, es pecaminoso?"
¡Sí, sí, SI! Eso es lo que la Palabra de Dios nos
dice. Note lo que Isaías nos
dice en el capítulo 64, el verso 6: "Si
bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias
como trapo de inmundicia", es decir ¡todos
nuestros "actos justos" están mugrientos! De hecho, el
Señor Jesús
dirá a ésos que profesan ser "cristianos", pero no eran,
que esas
cosas que ellos hicieron en Su Nombre eran "obras
de iniquidad" porque nunca los conoció que ellos eran de Su
propio
(Mateo 7:21-23). Ya ves, todo que pensamos, y todo que decimos, y todo
que
hacemos, viene de un “corazón” que "engañoso
es…más que todas las cosas, y
perverso" (Jeremías 17:9); y que "de
dentro, del corazón de los hombres, salen los malos
pensamientos, los
adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las
avaricias, las
maldades, el engaño, las desvergüenzas, el ojo maligno, las
injurias, la
soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y
contaminan al
hombre" (Marcos 7:21-23). Otra vez, esto es así porque
nuestra
Depravación Total en nuestro estado natural e irregenerado nos
ha dado una Inhabilidad
Total para hacer lo que es bueno y complaciente a Él quien es "limpio…de ojos para ver el mal, ni
puede ver el agravio” (Habacuc 1:13). No hace ninguna diferencia
cuán
religioso somos ni qué morales quizás pensamos que nos
comportamos; todavía no podemos hacer nada que
nos
recomendará ni nos hace atractivo a Dios, y así que
tendremos que confesar con
Job, "He aquí que yo soy vil”
(40:4).
Vamos a considerar algunas cosas de la Inhabilidad
Total del Hombre para que si le complace a Dios de Su gracia y
misericordia de mostrarnos
cuán desesperados y sin esperanza estamos aparte de Él
haciendo aquello lo que
nosotros no podemos hacer, nos traerá a nuestros rostros como al
publicano que "no quería ni aun alzar los ojos al
cielo, sino que hería su pecho, diciendo: Dios, sé
propició á mí pecador" (Lucas
18:13). Eso, amado, es la maravilla "del
evangelio de la gracia de Dios" (Hechos 20:24); porque Dios ha
enviado
a Su amado Hijo "á buscar y á salvar
lo que se había perdido" (Lucas 19:10) simplemente porque "no hay quien busque á Dios"
(Romanos 3:11) “y no quieren venir á
(Jesús), para que tengan vida" (Juan 5:40). ¡Eso, mis
queridos amigos,
es la terribilidad de la Depravación Total del Hombre, no
sólo que somos
pecadores pervertidos totalmente delante de Dios, pero también
que somos
totalmente incapaces de hacer algo acercas de ello si somos dejados a
nosotros
mismos! No me importa qué tanto uno haga en cuanto del
ídolo del Libre Albedrío
del hombre soberbio, si no es de la Gracia Libre y Soberana de Dios, no
hay
absolutamente ninguna esperanza de todo para que uno sea salvado. Esto
será
mostrado por las consideraciones siguientes que hacemos de esta
doctrina…..
1.
Consideramos primero que el Hombre en su pecado esta "espiritualmente
muerto", es decir "muerto en
pecados" (Efesios 2:5), que nos causa estar "ajenos de
la vida de Dios" (4:18). Para uno estar muerto
simplemente significa estar vacío de la vida; por lo tanto,
concluimos que para
uno estar muerto en el pecado es estar vacío de la vida de Dios.
Eso siendo el
caso, un pecador espiritualmente muerto, aunque vivo
físicamente, es incapaz de
hacer algo "espiritual" hacia Dios. Imagínese a una persona
muerta
delante de usted: ¿Qué pueden hacer ellos de su propio
para regresar a la vida?
¡Absolutamente nada! Lo mismo es para una persona muerto en
pecado: Ellos están
vivos físicamente y pueden leer la Biblia, ir a la iglesia, e
incluso
"intelectualmente razonar" la Palabra de Dios, mas están
todavía
incapaces de responder "espiritualmente" porque carecen "del
Espíritu de vida en Cristo
Jesús" (Romanos 8:2).
2.
Entonces, sigue que porque el Hombre esta espiritualmente muerto ellos
están
todavía en su estado natural en el cual fueron concebidos y con
el cual
nacieron. En otras palabras, este estado natural significa simplemente
que el
Hombre nace espiritualmente muerto y sin la vida de Dios en ellos. De
hecho,
aún cuando los padres son creyentes renacidos y son morados por
el Espíritu
Santo de Dios, ellos no pueden transferir la Vida de Dios a sus
niños. Por eso
se puede decir verdaderamente de los niños que ellos "se
enajenaron…desde la matriz; se descarriaron desde el vientre,
hablando mentira” (Salmo 58:3) y pueden ser llamados "rebeldes
desde el vientre" (Isaías 48:8). Así que, mientras
tanto que el Hombre se queda en este estado natural, lo que 1 Corintios
2:14
dice es verdad de ellos: "Mas el
hombre animal (natural) no percibe
las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de
examinar espiritualmente”.
3. Pero
ahora considere que hay un "no querer" en el hombre pecador en venir
a Jesucristo aunque ellos quizás sean muy religiosos. En Juan
5:40 el Señor
Jesús dijo a los judíos, "Y no
queréis venir á mí, para que tengáis vida".
Note que Cristo dice a
estos individuos que ellos han "determinado" de "absolutamente
no" "venir" a Él para el "propósito" de
"agarrarse" de la vida en El, o de El. También, ¡se puede
decir que
en venir a Cristo "resultará" de ser hechos vivos en El! Pero el
Hombre en su estado natural espiritualmente muerto "no" viene a
Jesucristo para la Vida simplemente porque ellos "no" vienen si son
dejados a que ellos "hagan una decisión para Cristo",
¡como comúnmente
es practicado hoy en día! Lo qué el Señor
Jesús dijo a estos judíos es también
verdad del Hombre pecador hoy en día: Ellos son "determinados" a
no
venir a Cristo porque ellos no pueden
determinar de hacerlo de otro modo; y así que “HARAN” como
cualquier pecador
muerto hace: "Dicen pues á Dios:
Apártate de nosotros, Que no queremos el conocimiento de tus
caminos"
(Job 21:14).
4.
Consecuentemente, a causa de todo lo anterior, el Hombre pecador en su
Depravación
Total tiene una Inhabilidad Total para hacer un movimiento hacia
Jesucristo
para su bien. El Señor Jesús mismo dice: "Ninguno puede venir á mí, si el Padre
que me envió no le trajere…" (Juan 6:44); y: "Por
eso os he dicho que ninguno
puede venir á mí, si no le fuere dado del Padre"
(v.65).
Literalmente, esto significa que absolutamente ninguna persona es
capaz, ni
tiene el poder, para venir ni ir a Jesucristo para la salvación
de su propia
habilidad porque ellos no tienen ninguna. Pero note en los versos
completos que
la única esperanza que un pecador tiene para venir a Cristo es
que el Padre
intervenga a favor del pecador: En uno el Padre lo tiene que “traer", que significa literalmente
de "arrastrarlo”; y en el otro, el Padre tiene que "dar"
al pecador la habilidad para "venir á (Cristo)".
Ahora, pudiera agregar aún más algunas
otras cosas
para considerar con respecto a nuestro tema, pero que sea suficiente
para
ahora. En vez de mencionar que el hombre en su Depravación Total
es un esclavo
al pecado (Juan 8:34), a Satanás (Hechos 26:18; Hebreos 2:15);
al mundo
(Efesios 2:2); y a su propia naturaleza pecaminosa (v.3), creo que todo
lo
anterior es más que suficiente para mostrar la Inhabilidad Total
del Hombre con
respecto a su propia relación con el pecado y hacia Dios. En
creer y enseñar de
otro modo es engañar a un pecador que ya tiene un corazón
engañoso y a un enemigo
de su alma que hará todo para confirmarlo en su propia
"habilidad"
inexistente para salvarse á sí mismo por hacer algo que
es totalmente imposible
hacer aparte de la Gracia Libre y Soberana de Dios. Creo que cada
creyente
verdadero que ha experimentado la Gracia de Dios en su salvación
reconocerá que
si no hubiera sido que Dios en Su misericordia lo salvara, no hubiera
ninguna
esperanza cualesquiera de salvación; porque como es declarado en
Romanos 9:16 –
"Así que no es del que quiere, ni
del que corre, sino de Dios que tiene misericordia".
Con esto, terminamos este segmento de las Doctrinas de
la Gracia; y es mi oración que ha sido bendecido a su
comprensión de la
Depravación Total del Hombre y de su Inhabilidad Total, y que lo
causará que
mire a fuera de usted, y de, usted mismo para poner cuidado de esa
Palabra que
nos manda: "Mirad
á
mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra: porque
yo soy Dios, y no hay
más" (Isaías 45:22). El hombre religioso, en su
soberbia,
insistirá que depende en usted y que tiene el poder para
salvarse, pero si
usted cree eso, entonces tendrá que negar "el
evangelio de la gracia de Dios" (Hechos 20:24), cuyas doctrinas
confirman que "por gracia sois
salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios: No por
obras,
para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8, 9); y así
que "si por gracia, luego no por las obras;
de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por las obras, ya no es
gracia;
de otra manera la obra ya no es obra" (Romanos 11:6). ¡TODA
ALABANZA Y
GLORIA SEA PARA AQUÉL QUIEN SOLO PUEDE SALVAR PECADORES EN
CRISTO JESÚS! ¡ALELUYA!
¡AMEN!